
Por Hispanic PR Wire
Una nueva investigación, presentada en la Conferencia Anual del Consejo Nacional de La Raza (NCLR)(1) revela barreras que impiden una buena salud sexual y reproductiva de las parejas latinas en los EE.UU. Estas barreras incluyen una educación inadecuada, falta de seguro, acceso limitado al cuidado de la salud y barreras culturales.(1) Una de las consecuencias es que algunas mujeres latinas se encargan de la planificación familiar sin que su pareja tenga conocimiento y sienten que el proceso entero de la planificación familiar es únicamente su responsabilidad.(1) Dado que 54 por ciento de los embarazos en mujeres latinas no son planificados, comparado con un 40 por ciento de embarazos en personas caucásicas/no hispanas (2), se ve que hay una necesidad de identificar las barreras que impiden un mejor conocimiento de la salud reproductiva y las prácticas al respecto.
Adicionalmente, la investigación identificó factores culturales tales como la crianza, el miedo a ser juzgado y el machismo que desalientan la comunicación de asuntos relacionados al sexo y la salud reproductiva entre las parejas latinas.
“Estos hallazgos urgen la acción de todos los que estamos a cargo de proveer recursos educativos a los miembros de la comunidad latina,” dijo Rosa María Márquez, educadora lega de la salud, o promotora, con base en Los Ángeles. “Hemos progresado en años recientes en cuanto a la diabetes y la educación sobre el VIH/SIDA, pero todavía hay mucho que hacer en el área de la salud reproductiva.”
Esta investigación también revela que tanto hombres como mujeres en la población latina tienen ideas erróneas sobre los métodos anticonceptivos hormonales y no tienen suficiente información sobre las opciones de anticoncepción a largo plazo. Una encuesta del año 2005 reveló que el 42 por ciento de las mujeres creen que la esterilización femenina es 100 por ciento efectiva para la prevención del embarazo , pero no lo es (el porcentaje de fracasos es aproximadamente cinco embarazos por cada 1000 usuarias). Casi dos tercios de las mujeres encuestadas (todas latinas) no sabían que hay un método anticonceptivo que es tan efectivo o más efectivo que la esterilización femenina.(3) Sin embargo, la investigación revela que hay una oportunidad de educar, dado que las mujeres y los hombres latinos expresan el deseo de recibir más información que se ajuste a sus necesidades.
“La investigación demuestra que existen mitos e ideas erróneas en cuanto a ciertos métodos anticonceptivos comprobados, tales como el DIU,” dijo Diana Ramos, MD, una obstetra y ginecóloga destacada, y profesora auxiliar clínica en la Universidad del Sur de California. “Los anticonceptivos intrauterinos, como Mirena(R), le ofrecen a la mujer planificación familiar efectiva sin tener que usar un anticonceptivo de uso diario.”
Otros descubrimientos de la investigación incluyen:(1) -- Las mujeres latinas que están interesadas en el cuidado de la salud reproductiva se sienten ignoradas por los profesionales del cuidado de la salud, sobre todo si ellas no hablan el inglés con soltura.
-- La falta de profesionales de la salud que hablen español y de materiales en español se perciben como barreras para el mantenimiento de la salud sexual y reproductiva.
-- Las percepciones entre hombres y mujeres varían en cuanto a la cantidad y la calidad de la comunicación sobre la salud sexual y reproductiva.
-- Los latinos que viven en los EE.UU. reportan que ordenan productos anticonceptivos de su país de origen o piden que otros los traigan de aquellos países.
Esta investigación marca la primera vez que el NCLR hace una evaluación del conocimiento de la salud reproductiva, las percepciones y las prácticas entre los latinos en los EE.UU. Berlex apoyó la investigación del NCLR dado que es un medio para entender mejor las preocupaciones sobre la salud reproductiva y las necesidades de una población latina en crecimiento.
“Como un líder en la salud de la mujer, Berlex reconoce la importancia de identificar barreras a la salud reproductiva en el sector que crece más rápidamente en los EE.UU. – la comunidad latina,” dijo Don Atkinson, vicepresidente y gerente general del cuidado de la salud de la mujer de Berlex. “La investigación subraya la necesidad que existe de tener más información que sea sensible a las diferencias culturales y la necesidad de participación en la comunidad por parte de profesionales y educadores legos para aconsejar a las parejas sobre sus opciones de anticonceptivos.”
El informe de la investigación del NCLR con detalles sobre los hallazgos, “Entre Parejas: An Exploration of Latinos’ Perspectives Regarding Family-Planning and Contraception,” puede ser encontrado en http://www.nclr.org.
Para más información sobre anticonceptivos a largo plazo, visita http://www.mirena-us.com o http://www.simplementemirena
Metodología de la investigación
Se llevaron a cabo dieciséis discusiones de investigación cualitativa (focus groups) entre noviembre de 2005 y mayo de 2006 en New York, New York; Silver Spring, Maryland; Orlando, Florida y Los Ángeles, California. Se escogieron los lugares para la investigación para asegurar una mezcla demográfica de participantes. En total, 157 individuos (112 mujeres, 45 hombres) de origen latino, (primera y segunda generación) entre las edades de 18 y 49 años, participaron en las discusiones de investigación cualitativa. Las sesiones de investigación cualitativa se llevaron a cabo en español en las afiliadas locales del Consejo Nacional de La Raza. Los participantes recibieron una pequeña remuneración por su tiempo.
Acerca de Mirena(R)
Mirena (sistema intrauterino liberador de levonorgestrel) es un dispositivo intrauterino (DIU) que provee hasta cinco años de anticoncepción (o menos si se remueve). Es 99.9% efectivo, reversible, y es tan o más efectivo que la ligación de los tubos por cirugía. Mirena es seguro, libre de estrógeno y al removerse, permite un rápido retorno a la fertilidad.*
Mientras que sólo la mujer y su doctor pueden determinar si Mirena es lo correcto para ella, la mayoría de las mujeres que han tenido por lo menos un hijo son típicamente buenas candidatas para Mirena.
Mujeres que están a riesgo de o que tienen un historial de embarazo ectópico o enfermedad inflamatoria pélvica no deben usar Mirena. Efectos secundarios comunes pueden incluir falta de periodos menstruales, o sangrado irregular o manchado intermenstrual por los primeros tres a seis meses. Luego, la mayoría de las mujeres experimentarán periodos más cortos y ligeros. Algunas mujeres pueden desarrollar un quiste en los ovarios. Mirena no protege contra el VIH (SIDA) y otras enfermedades transmitidas sexualmente.

